miércoles, 9 de diciembre de 2009

La cocina...

Si los que leen esto me conocen, sabrán que lo único que hacía donde vivía antes era trabajar, trabajar y trabajar. Y a partir de que llegué, pues he estado muy relajada. Todos los días cocino para mí, y un poquito mas (bueno estrictamente no son todos los días), pero hoy como ya se acabó la carne, solo había en el refri pimientos, tomate, cebolla y un poco de atún que había comprado,combinado con el poco dinero que se ya se acaba de tanto pasear.

Así que con todos esos ingredientes me dispuse a hacer unos pimientos rellenos de atún capeados (o sea pasados por huevo), y tardé como dos horas en hacerlos, ya que primero se pone a asar el pimiento, se pone en una bolsa de plástico para desprender la piel, después se limpian y desvenan; simultáneamente hay que hacer el guisado de atún, con cebolla y tomate, y con eso rellenar los chiles.

La dificultad está en el huevo, como siempre... Sin batidora ni ningún artefacto eléctrico disponible en mi humilde cocina (son artículos de lujo para una pobre estudiante), entonces hay que batir la clara de huevo con tenedor, hasta llevar a punto de nieve o de turrón; lo interesante de esto es que recordé a mi mami en la cocina, que hacía lo mismo para Rodo y para mí hace unos 20 años, y la extrañé tanto. Me acuerdo que nos decía que era muy complicado, pero mi hermano y yo le pedíamos que nos hiciera mas merengue porque nos había gustado mucho. Desde este blog le doy las gracias a mi mami, por hacernos nuestros gustos, no teníamos dinero, (jajaja bueno aún no tenemos), pero buscaba en los mas simples detalles darnos lo más que podía.  Y también entiendo porqué no nos daba mas merengue, ya que hoy por la noche casi no puedo mover mi brazo que se quedó entumido de tanto batir.

No está de mas decirles que la comida que quedó lo mas rica, y que cada día soy mejor cocinera; lo mejor de ésto fue que la comida me supo a casa....
Los extraño a todos..

lunes, 7 de diciembre de 2009

La torre de Babel

Fin de semana en París.. de locos..


Empezaré por decirles que el fin de semana me fui a París de paseo. Ustedes dirán que soy fresa, para irme el fin de semana, pero no, encontré un vuelo y un hotel barato, y partí a la ciudad de la luz.


Titulé esta nota la torre de Babel, porque aunque no tengo mucho conocimiento en cuestiones bíblicas, si me acuerdo que debido a la ambición de los hombres de construir una torre que llegara al cielo, Dios los castigó, e hizo que todos los hombres hablaran lenguas diferentes. Bueno, a mi París me pareció una réplica de la torre de Babel...


Largas filas para entrar a todos los sitios (sugerencia: compren todo por internet, así se ahorrarán un tiempo valioso), mas de dos horas en algunos sitios, y escuchar hablar inglés, francés, alemán, español, chino, entre otros mas que no pude reconocer.
Eso sí, la ciudad de la luz vale la espera.

Solo que la próxima vez, iré entre semana (espero que haya próxima vez).